sábado, 28 de junio de 2008

Cuando por fin te fuiste...


Así te quiero: en el amor prohibido, culpable, imposible, efímero, precario, perdido... Te quiero si perderte me da miedo, te quiero si tu ausencia me angustia, te quiero si te vas. Quiero que nos abracemos, que nos dejemos, que volvamos a encontrarnos, que volvamos a sentir la urgencia de vernos, la necesidad imperiosa de abandonar la mesa, la cama, el trabajo, lo que sea y con cualquier pretexto sólo para darnos un beso o un abrazo a escondidas, y luego irnos cada uno por su lado como si nada, como si no nos quisiéramos como extraños que se extrañan.

Tu me deseas porque te lo prohibo, yo te deseo si me dejas un poquito libre: ligera, asusentándome a veces, pero quedándome no lejos... muéstrame el camino pero no te empeñes en acompañarme. Si ya no me esperas no te desesperas, así, si te llego tu ni te enteras y todo se vuelve una sorpresa. ¿Ves como yo solita te sigo?


Hoy, sentada sobre la luna remuevo con un dedo las estrellas...