
Uno... dos... tres... sopla las velitas del pastel...
tres deseos, sólo tres... ¿sólo tres?... ¡sólo tres!...
Deseo otros tres...
Deseo nunca dejarte de desear...
Deseo que mi voluntad no se resista y se deje ganar por el deseo...
Deseo concederte tres deseos...
¿Tu que deseas?
Tus deseos son órdenes... haz lo que quieras con ellos.
@ y he de mirarte junto a mí, sin que sepas porqué estás junto a mí, ni yo sepa porqué se desprendió de uno de tus ojos un caballo de mar y te diga en secreto que mis noches están llenas de horas sin usar, sin usar el @mor, ese que doblamos clandestinamente para ocultar lo oculto que ocultamos@